Carta a mi misma

Querida:

Quiero darte las gracias porque en este momento de mi vida has evidenciado que las cosas no están bien y porque a través de ti me has "notificado" que tengo algún conflicto sin resolver o alguna contrariedad en mi cabeza, lo que genera muchos estragos  y gracias!, pero ya no te necesito!.

He aprendido a atenderme mejor y a hacer lo que me hace bien, no totalmente, pero estoy en camino. Después de que te presentas busco ocupaciones y me sobre ocupo para pensar que no existes y no te niego, solo te invito a no venir más. He aprendido nuevas formas de actuar y no sobrecargarme de actividades, porque si llega a pasar, le doy tiempo al tiempo y ya no me dan migrañas, eso me hace muy feliz.

Ciertamente tengo miedo, me dan miedo muchas cosas, pero las puedo enfrentar y pasa el miedo, puedo dejarlo de lado y seguir mi vida, sin sentir que me ahogo o que me duele la cabeza o que me palpita el pecho casi estallando.

Puedo vivir sin ti, sin ansiedad, sin miedo a absolutamente todo. Pero necesito te retires un poco. Porque cuando llegas, me absorbes tanto, que me paralizo; no veo más allá de mi malestar, invades mi mente y no quiero ni puedo hacer nada por mi.

Soy. He sido muy apegada a personas tóxicas y ahora lo sé y lo veo. Lo mismo pasa contigo, me aferro a que sino estás, no puedo vivir; pero sí puedo y debo porque me haces daño y me haces adicta a sentirme vulnerable, pero !no lo necesito más!.

Necesito que te alejes y me dejes vivir sin culpa de decir que NO, sin culpa por decir lo que quiero decir, sin culpa por alejarme de lo que no me parece o de quien no quiero. 

La vida o el destino, me ha separado de personas que idealicé y que pensé amar, pero no fue así; a la distancia te puedo decir que no los amaba, que no los necesitaba y lo mismo pasa contigo.

A veces, despierto y siento el viento entrar por mi ventana o siento el sol cuando amanece. Son sensaciones incomparables porque van acompañadas de mucha tranquilidad. Respiro, estiro mi cuerpo y siento paz, !me encanta¡, pero no lo disfruto mucho tiempo porque te presentas y agobias mi mente, tensas mi cuerpo y me vuelvo a sentir pesada, pesimista y agotada.

No quiero que sigas presentándote conmigo. Puedo vivir sin tí. no quiero agitaciones, dolores y achaques que tú generas.

Hace unos días lloré por una tontería. Lloré toda la noche y aunque pensé que te presentarías, no lo hiciste o te manifestaste a través del llanto. El punto es que te dejé salir, agoté mis lagrimas y me sentí tan ligera, tan tranquila, que decidí que eso quiero: tranquilidad. Sentirme tan tranquila que pueda hacer mi vida sin miedo a que te presentes sin ser invitada. 

Te agradezco lo que hiciste por mi. Si es que tiene su parte positiva, gracias. Puedo seguir sola. Sola sin ti pero con otras herramientas, con otra mirada y con grandes deseos de hacer cosas sin agobiarme, sin ti. con grandes deseos de vivir. Solo eso, vivir sin sufrir, sin tomarte en cuenta.

Así que aquí me despido. Porque tú necesitas de mi para existir y no a la inversa. Ya no dejaré que impactes negativamente en mi salud. Yo cuido de ella. No la defines tú.

Gracias pero !se terminó esta relación tóxica!.

¡Adios ansiedad, miedo, duda, inseguridad y achaques físicos!


¿TE HA PASADO? ¿TÚ CON QUIEN VIVES QUE YA NO QUIERES MÁS? ¿QUIÉN O QUÉ ES LA TOXICIDAD DE TU VIDA?¿TE HACE DAÑO?¿TE DUELE? ¿QUIERES CONTINUAR ASI?

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